El arranque del acopio de pinos en Santiago marca el inicio de una de las acciones ambientales más comunes después de las fiestas decembrinas. Cada año, miles de hogares utilizan pinos naturales para decorar, lo que genera un reto al momento de desecharlos de forma responsable. Ante este escenario, el municipio habilitó una red de centros de acopio que estarán disponibles durante todo enero.
Diez Centros De Acopio Distribuidos Estratégicamente
La estrategia busca ofrecer una alternativa clara y accesible para las familias que ya concluyeron el periodo navideño. En lugar de abandonar los árboles en la vía pública o en lotes baldíos, se promueve llevarlos a puntos específicos donde puedan recibir un manejo adecuado. De esta forma, se cuida el entorno y se reducen riesgos innecesarios.
El esquema funciona con un enfoque práctico. Los centros de acopio permanecen abiertos las 24 horas, lo que permite a las personas acudir en el horario que mejor se adapte a su rutina. Esta flexibilidad es clave para incrementar la participación ciudadana y evitar acumulaciones en calles o espacios comunes.
Para facilitar el acceso, el municipio habilitó diez centros de acopio ubicados en distintas comunidades. La selección de estos puntos respondió a criterios de cercanía y afluencia, con la intención de que la mayoría de las familias tenga un centro relativamente próximo a su domicilio.
Entre los espacios disponibles se encuentra el Gimnasio Polivalente en La Villa, así como el estacionamiento de Tacos Mundo en El Cercado. También se habilitaron áreas en la Plaza Gilberto Salazar, en la comunidad de El Álamo, y en las plazas Pedregal y Los Fierros, dentro del sector Los Fierros.
La red se completa con la Plaza 20 de Noviembre en Los Cavazos y el Crucero de 4 Caminos en El Barrial. A estos puntos se suman el Centro DIF de El Yerbaniz, la Plaza Municipal de El Ranchito y la Plaza Municipal de la colonia Antonio Villalón. Todos estos espacios funcionan de manera continua durante el mes.
Fechas, Horarios Y objetivos Del Programa
El programa de acopio de pinos inició operaciones el 5 de enero y se mantendrá activo hasta el último día del mes. Durante este periodo, los centros permanecerán abiertos las 24 horas, sin excepción. Este horario continuo responde a la experiencia de años anteriores, donde los horarios limitados reducen la participación.
De acuerdo con la información disponible, los pinos naturales recolectados recibirán un tratamiento adecuado para su disposición final. En muchos casos, estos árboles se procesan para convertirse en material orgánico, como composta o mulch, que puede ser reutilizado en áreas verdes.
Uno de los objetivos centrales del acopio de pinos es la prevención de riesgos. Cuando los árboles se abandonan en la vía pública, pueden convertirse en material altamente inflamable. Esto representa un peligro, sobre todo en zonas con vegetación seca o durante periodos de viento.
La acumulación de pinos en calles y terrenos baldíos afecta la imagen urbana. Por ello, el programa también busca mantener espacios públicos limpios y ordenados. La combinación de prevención, reciclaje y orden es uno de los ejes que sostienen esta estrategia ambiental.
Reciclaje Navideño Y La Participación Ciudadana
El reciclaje navideño mediante el acopio de pinos se ha convertido en una práctica cada vez más común en la región. Diversos municipios implementan esquemas similares durante enero, lo que refleja una mayor conciencia sobre el manejo de residuos estacionales.
En el caso de Santiago, el énfasis está en la cercanía de los centros de acopio. Al ubicarlos en plazas, gimnasios y espacios comunitarios, se facilita la participación de personas de todas las edades. Este enfoque busca que el reciclaje no sea visto como una obligación complicada, sino como una acción accesible.
La respuesta ciudadana suele ser positiva cuando existen opciones claras. Contar con puntos identificados y horarios amplios reduce la tentación de abandonar los pinos en lugares inadecuados. Así, el acopio de pinos se convierte en un esfuerzo compartido entre autoridades y comunidad.
Este tipo de programas abre la puerta a una conversación más amplia sobre hábitos de consumo y desecho. El cierre de la temporada navideña es una oportunidad para reflexionar sobre prácticas sostenibles y reforzar la idea de que pequeñas acciones pueden tener un impacto colectivo significativo.









