La inflación en México registró un nuevo incremento al cerrar noviembre, alcanzando 3,80% anual y superando las previsiones de los analistas. Según el último informe del Inegi, los precios subyacentes alcanzaron 4,43%, mientras que factores como energía y alimentos impulsan la presión sobre la economía mexicana, generando expectativas sobre futuras decisiones de Banxico y ajustes en las tasas de interés.
Incremento De Precios Subyacentes En El País
El aumento de los precios subyacentes refleja la trayectoria de los costos en el mediano y largo plazo. En noviembre, los bienes mostraron un incremento anual de 4,43%, mientras que los servicios subieron 4,49%. Estos datos indican que los precios continúan su tendencia al alza, afectando el poder adquisitivo de los consumidores.
Los alimentos y bebidas fueron los productos que registraron mayores aumentos dentro del indicador subyacente. Por ejemplo, el jitomate subió 14,34% y el chile serrano alcanzó 24,76% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este comportamiento refuerza la necesidad de un seguimiento cercano por parte de autoridades económicas y financieras.
Además, los servicios profesionales aumentaron 10,93% anual, lo que refleja presiones inflacionarias no solo en bienes de consumo sino también en el sector de servicios. Esto contribuye a que la inflación en México siga por encima de los objetivos planteados por Banxico y mantenga la atención de analistas económicos y consumidores.

Impacto De La Inflación En México No Subyacente
La inflación en México no subyacente, que incluye tarifas reguladas y precios controlados por el gobierno, también registró aumentos. En noviembre, se elevó 1,73% anual, mientras que alimentos y bebidas crecieron 5,07%. Los energéticos subieron 2,97%, impulsados por la finalización de subsidios en la electricidad en varias ciudades del país.
El costo de la energía eléctrica tuvo una incidencia significativa en la aceleración de la inflación. Con la conclusión del subsidio de verano, la electricidad aumentó 20,70% en el mes, afectando a hogares y empresas. Esta situación genera expectativas sobre posibles medidas de contención por parte de Banxico para mantener la estabilidad de la economía mexicana.
Asimismo, los aumentos en alimentos y servicios esenciales impactan de forma directa en los hogares, especialmente en sectores de bajos ingresos. Esto hace que la atención sobre los precios subyacentes y la vigilancia de las tasas de interés sean factores clave para mitigar los efectos de la inflación sobre la población.
Perspectivas Económicas Y Decisiones De Banxico
Frente a estos incrementos, se espera que Banxico realice un ajuste en las tasas de interés, posiblemente recortando 25 puntos base al iniciar 2026, con una tasa de referencia proyectada de 7%. El banco central considera que el crecimiento económico lento, estimado en 0,3% para el cierre del año, podría contribuir a disminuir la presión sobre los precios en el corto y mediano plazo.
El desempeño de la inflaciónen México y los precios subyacentes será clave para orientar la política monetaria. Los analistas financieros advierten que aunque la variación anual es moderada, el comportamiento de los costos podría influir en decisiones futuras sobre financiamiento, crédito y gasto público, impactando directamente en la economía mexicana.
El seguimiento de los indicadores inflacionarios y los ajustes de Banxico son esenciales para mantener la estabilidad económica. La coordinación entre la política fiscal y monetaria ayudará a controlar el crecimiento de los precios y a proteger el poder adquisitivo de los consumidores, especialmente frente a incrementos en alimentos, servicios y energéticos.

Productos Con Mayor Incidencia En La Inflación En México
Entre los productos que registraron aumentos destacados se encuentran el chile serrano, el jitomate y los servicios profesionales. Además, la electricidad y otros energéticos regulados fueron determinantes en la aceleración mensual. Esta tendencia muestra que tanto bienes como servicios presentan presiones inflacionarias, reflejando una situación compleja para el consumo cotidiano.
La combinación de incrementos en productos básicos y tarifas reguladas refuerza la importancia de la vigilancia de los precios subyacentes. Los hogares y empresas deben anticipar ajustes y planificar sus gastos, mientras Banxico evalúa posibles recortes o ajustes en las tasas de interés para mitigar los efectos sobre la economía mexicana.








