El inicio de 2026 llegó con presión económica para millones de personas en el país. De acuerdo con un estudio reciente, la cuesta de enero afecta directamente a 6 de cada 10 consumidores mexicanos, quienes enfrentan el primer mes del año con recursos limitados y un impacto marcado por la inflación, los gastos decembrinos y la falta de planeación financiera.
Un Arranque De Año Con Poco Margen Económico
La encuesta, elaborada por la agencia de investigación de mercados Research Land, revela que una mayoría de los hogares inicia el año con márgenes financieros reducidos. El principal factor señalado por quienes atraviesan dificultades es el gasto realizado durante las fiestas de fin de año, especialmente en regalos, cenas y reuniones familiares.
A este escenario se suma que muchas personas no lograron administrar de forma adecuada su aguinaldo. Algunos encuestados señalaron que no recibieron esta prestación, mientras que otros indicaron que fue menor en comparación con años anteriores. También influyeron los gastos acumulados durante eventos comerciales como El Buen Fin, lo que dejó a muchas familias con menos liquidez al comenzar enero.
La Inflación Y El Aumento De Precios
Uno de los elementos que más presiona el bolsillo es el comportamiento de los precios. Según el estudio, una parte importante de los consumidores mexicanos percibe que su dinero rinde menos al iniciar el año, principalmente por el aumento en productos básicos.
Alimentos, transporte y servicios son los rubros donde más se resiente este impacto. La investigación señala que los precios no regresan a niveles previos tras la temporada decembrina, lo que agrava los efectos de la cuesta de enero en los hogares.
Gasto Excesivo Y Endeudamiento Previo
Los datos de Research Land muestran que el problema no tiene una sola causa. El 41 por ciento de los encuestados reconoció haber gastado más de lo que debía durante las fiestas de fin de año. En tanto, 24 por ciento consideró que el alza de precios derivada de la inflación fue el factor que más afectó su presupuesto.
Otro 19 por ciento señaló que la presión económica provino de una combinación entre gasto excesivo y encarecimiento de productos. Además, un 16 por ciento admitió que ya arrastraba deudas desde antes de diciembre, lo que redujo aún más su capacidad financiera al comenzar el año.
Planeación Financiera: Una Herramienta Clave
El estudio también analizó cómo enfrentaron las personas este periodo complicado. El 38 por ciento de los participantes aseguró que realizó un plan para las fiestas de fin de año y que esta estrategia le permitió no quedarse sin recursos en enero.
Sin embargo, 32 por ciento no elaboró ningún presupuesto y gastó conforme surgieron las necesidades. Un 20 por ciento diseñó un plan, pero no lo siguió completamente, mientras que 10 por ciento recurrió al financiamiento, como créditos o préstamos, para hacer frente a los gastos.
Estos datos reflejan que la planeación financiera sigue siendo un reto para una parte significativa de los consumidores mexicanos, especialmente en contextos de alta presión económica.
Una Cuesta Que Puede Extenderse
La cuesta de enero no siempre se limita a un solo mes. De acuerdo con la encuesta, 49 por ciento de los participantes consideró que sus dificultades económicas se concentran únicamente en enero. No obstante, uno de cada cuatro anticipó que la presión financiera podría extenderse hasta febrero o incluso marzo.
Este panorama sugiere que los efectos del consumo decembrino y del entorno de precios elevados continúan impactando a los hogares durante los primeros meses del año. Mientras los ingresos se mantienen estables, los costos asociados a la vida diaria siguen aumentando, prolongando el ajuste financiero de muchas familias.
Un Desafío Recurrente Para Los Hogares
Los resultados del estudio evidencian una tensión constante entre ingresos, hábitos de consumo y precios. La combinación de gasto estacional, falta de ahorro y inflación convierte a la cuesta de enero en un desafío recurrente para millones de personas.
Frente a este escenario, la planeación, el control del gasto y la evaluación de compromisos financieros se perfilan como herramientas clave para enfrentar no solo enero, sino los primeros meses del año con mayor estabilidad.








