La mañana de este viernes 2 de enero de 2026, un sismo en la Ciudad de México de magnitud 6.5 despertó a miles de personas. El movimiento ocurrió a las 07:58 horas y activó de inmediato la alerta sísmica en distintas zonas de la capital.
De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional, el epicentro del temblor se localizó al suroeste de San Marcos, en el estado de Guerrero. Aunque la distancia con la capital es considerable, la intensidad fue suficiente para percibirse con claridad.
En varias alcaldías se reportó que el movimiento fue fuerte y prolongado. Esto generó nerviosismo entre la población, especialmente por tratarse de las primeras horas del día, cuando muchas personas aún se encontraban en sus viviendas.
Tras el sismo, comenzaron a circular reportes ciudadanos en redes sociales. La mayoría coincidía en que el temblor fue intenso, pero breve. A partir de ese momento, las autoridades activaron los protocolos de revisión y monitoreo.

Primer Balance Tras El Movimiento Telúrico
Minutos después del sismo, las autoridades capitalinas ofrecieron un primer balance. El secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, informó que no se registraban afectaciones mayores en la ciudad.
Como parte de la revisión, se desplegaron cinco cóndores de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Estas aeronaves realizaron sobrevuelos en distintos puntos de la capital para verificar posibles daños estructurales.
En la alcaldía Benito Juárez se reportaron dos incidentes puntuales. Uno fue la caída de un árbol y el otro, la de un poste. En ambos casos no se registraron personas lesionadas, lo que reforzó la percepción de saldo blanco.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil también confirmó que se activaron los protocolos correspondientes. Hasta el momento, no se reportaron daños graves ni víctimas, aunque las inspecciones continuaron durante la mañana.
Aeropuertos Operan Con Daños Menores
El impacto del sismo también llevó a la revisión de infraestructura estratégica. Entre los puntos evaluados estuvieron los aeropuertos de la Ciudad de México y Acapulco.
La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) informó que tanto el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México como el de Acapulco mantuvieron operaciones normales tras el movimiento telúrico.
En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, específicamente en la Terminal 2, se registraron daños menores en acabados. Se reportaron vidrios rotos y la caída de algunos plafones, sin afectación a pasajeros ni vuelos.
En el aeropuerto de Acapulco ocurrió una situación similar. Hubo vidrios rotos en el edificio terminal comercial y la caída de un plafón en la Torre de Control. No obstante, las autoridades aclararon que no hubo riesgo para el personal ni interrupción de operaciones.
La AFAC señaló que se mantiene coordinación permanente con autoridades aeroportuarias. El objetivo es dar seguimiento puntual y garantizar la seguridad operacional tras el sismo.
@elheraldodemexico ¡Ni el Metro se salva! Usuarios de la red del Metro lograron grabar el momento en que el tren se movía por culpa del sismo de 6.5 que se registró la mañana de este 2 de enero. #metro #sismo #temblor #noticias ♬ sonido original – elheraldodemexico
Protocolos Activados Y Seguimiento Permanente
Tras el sismo, las autoridades insistieron en la importancia de mantener la calma. Aunque el movimiento fue perceptible, los protocolos funcionaron conforme a lo establecido.
La activación de la alerta sísmica permitió que muchas personas tomaran precauciones. En edificios públicos y privados se aplicaron medidas preventivas, como evacuaciones breves y revisiones internas.
Las Unidades de Gestión Integral de Riesgos de cada alcaldía mantuvieron comunicación constante con el gobierno central. Este enlace facilitó la recopilación de información y la atención de reportes ciudadanos.
Hasta el cierre de esta información, el saldo se mantenía en blanco. Sin embargo, las autoridades reiteraron que las revisiones continuarán durante las siguientes horas, sobre todo en inmuebles antiguos o zonas con antecedentes de afectaciones.
El sismo de este viernes recordó la vulnerabilidad sísmica de la región. También puso a prueba los sistemas de respuesta y coordinación. Por ahora, el mensaje oficial es claro: no hubo daños mayores, pero la vigilancia se mantiene activa.








