Para los miles de automovilistas que diariamente padecen el caos vial en la zona norte de Monterrey, hoy es un día de buenas noticias. El Gobierno de Monterrey, encabezado por el alcalde Adrián de la Garza, ha puesto en marcha una de las demandas más sentidas de la comunidad: la demolición de los polémicos pasos “pompeyanos” en el cruce de las avenidas Luis Donaldo Colosio y No Reelección.
Esta intervención no es solo una obra de mantenimiento; es un cambio estratégico en la visión de movilidad de la capital regia. Los llamados “topes gigantes”, que obligaban a los conductores a detenerse por completo en una zona de alta velocidad, están siendo retirados para dar paso a un sistema de flujo continuo que promete reducir los tiempos de traslado y eliminar los cuellos de botella que asfixiaban al sector.

El fin de los “obstáculos” en Colosio y No Reelección
Desde temprana hora en la zona norte de Monterrey, maquinaria pesada y cuadrillas de la Secretaría de Servicios Públicos se dieron cita en la rotonda que une estas dos arterias vitales. El objetivo principal: quitar obstáculos viales en Monterrey que, lejos de ayudar, se habían convertido en un dolor de cabeza para la logística urbana.
El alcalde Adrián de la Garza supervisó personalmente el arranque de los trabajos, explicando que esta decisión no fue tomada al azar, sino que es el resultado de un estudio técnico de ingeniería vial.
“Se va a quitar el paso pompeyano que hace que reduzca considerablemente la velocidad; es decir, no nada más la reduce, hace que pare totalmente el vehículo y eso le quita continuidad a la incorporación de la rotonda”, detalló el edil regiomontano mientras observaba la demolición de las estructuras de concreto.
¿Qué son los pasos pompeyanos y por qué fallaron?
Los pasos pompeyanos son estructuras peatonales elevadas al nivel de la banqueta. Si bien su intención original en el urbanismo es dar prioridad al peatón, su instalación en avenidas de alto flujo como Colosio resultó contraproducente. En lugar de ser un reductor de velocidad, funcionaban como un muro que detenía el tráfico en seco, provocando alcances viales y filas kilométricas que se extendían por toda la zona norte.
Además del problema del tráfico, estos “topes gigantes” tenían un defecto de diseño crítico: durante la temporada de lluvias, actuaban como pequeñas presas, obstruyendo el drenaje natural de la rotonda y convirtiendo el cruce en una auténtica laguna, lo que ponía en riesgo tanto a conductores como a transeúntes.
Adiós a los topes altos en la zona norte de Monterrey
La pregunta que muchos se hacen es: ¿se descuidará la seguridad del peatón? La respuesta del municipio es un rotundo no. La estrategia de Alcalde Adrián de la Garza soluciona tráfico no implica eliminar la seguridad, sino hacerla inteligente.
En lugar de las plataformas de concreto masivas, se instalarán bordes de nueva generación. Estos dispositivos permitirán que el vehículo disminuya la velocidad lo suficiente para permitir un cruce peatonal seguro, pero sin la necesidad de hacer un alto total. Esto garantiza que la incorporación a la rotonda sea ágil y, sobre todo, constante.
Beneficios inmediatos para la zona norte
Quienes entran y salen de sectores como Solidaridad, San Bernabé y las zonas industriales aledañas verán beneficios directos:
- Reducción de emisiones: Al evitar el “frena y arranca”, los vehículos consumen menos combustible y contaminan menos.
- Menos encharcamientos: Al liberar el nivel del suelo, el agua fluirá correctamente hacia los drenajes pluviales.
- Seguridad vial: Se eliminan los frenazos bruscos que causaban choques por alcance de manera frecuente.
Estrategia Escudo: Movilidad con tecnología y orden
Esta acción forma parte de la Estrategia Escudo, el plan integral del alcalde para devolverle el orden a Monterrey. No se trata solo de seguridad pública con policías y cámaras, sino de una “seguridad de movilidad” donde el ciudadano pueda circular sin contratiempos por calles bien diseñadas.
La intervención en Colosio y No Reelección es solo el inicio. El alcalde estuvo acompañado por su equipo estratégico: Hugo Salinas (Servicios Públicos), Fernando Gutiérrez (Desarrollo Urbano Sostenible) y Nazario Pineda (Obras Públicas), lo que demuestra que existe una coordinación interinstitucional para que las obras no sean parches, sino soluciones definitivas.
“Durante meses se estuvo observando el comportamiento del tráfico en el sector, concluyendo en una solución eficiente que hoy se lleva a cabo”, puntualizó De la Garza, reafirmando que su administración se basa en datos y resultados, no en ocurrencias.

Zona norte de Monterrey: Un compromiso con el flujo continuo
La demolición de estas tres plataformas es un mensaje claro: la prioridad es el tiempo del ciudadano. En una ciudad que crece a pasos agigantados, perder 20 o 30 minutos en un solo cruce por un tope mal diseñado es inaceptable.
El compromiso del Gobierno de Monterrey es continuar con las adecuaciones viales, incluyendo la repavimentación y la señalización correcta, para que la zona norte deje de ser sinónimo de caos y se convierta en un ejemplo de conectividad.
Conclusión: Con el retiro de estos obstáculos, Monterrey da un paso firme hacia una movilidad moderna. Los vecinos del norte pueden estar tranquilos: el flujo continuo en Colosio y No Reelección ya no es un sueño, es una realidad que se está construyendo hoy mismo.










