La economía mexicana sigue siendo un tema clave para los pronósticos económicos del 2025. Recientemente, el Banco de México (Banxico) revisó a la baja sus expectativas para el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, situándolo ahora en un 0.6%. Esto representó una disminución significativa con respecto a su previsión previa de 1.2%. La revisión fue consecuencia de una caída más pronunciada de lo esperado en las actividades económicas durante el último trimestre de 2024, particularmente en las actividades primarias. Esta baja en la actividad económica tiene a Banxico revisando su pronóstico y ajustando las expectativas.
Sin embargo, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, expresó una visión muy diferente de la situación. A pesar del ajuste realizado por Banxico, la mandataria aseguró que 2025 será un “buen año” para la economía nacional. Según Sheinbaum, la contracción en el PIB se debió principalmente a la culminación de los proyectos de obra pública de la administración anterior, específicamente en la parte final del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La presidenta destacó que ya están en marcha nuevos proyectos, los cuales se licitarán en el transcurso de este año.
La nueva administración de Sheinbaum confía en que los proyectos de infraestructura, como carreteras y trenes, impulsarán el crecimiento económico del país a partir de los meses de abril y mayo. Estos proyectos están diseñados para generar empleo y dinamizar la economía, especialmente en el sector de la construcción, que es clave para la reactivación económica. A pesar de los riesgos externos que amenazan la economía, como las políticas comerciales del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, Sheinbaum se muestra optimista y asegura que, con las inversiones planeadas y la implementación de políticas internas, el país podrá enfrentar estos retos de forma efectiva.

Proyectos de Infraestructura como Motor de Crecimiento
Sheinbaum también ha remarcado que la caída del PIB en los últimos meses de 2024 se debe en parte a la reducción de la obra pública bajo la administración de López Obrador. Según la presidenta, esta desaceleración es algo natural debido al fin de algunos proyectos importantes, pero subraya que la situación está cambiando con el inicio de nuevas licitaciones de infraestructura para este año. Este es el caso de los proyectos de construcción de carreteras y trenes, que se están preparando para empezar en breve. El gobierno federal tiene grandes planes para continuar con el impulso a la obra pública, que se considera crucial para la economía mexicana en los próximos meses.
Además de las obras viales, la administración también se ha comprometido a impulsar nuevas inversiones en diversas áreas, incluyendo proyectos estratégicos para la economía, como los desarrollos en energías renovables y la llegada de empresas extranjeras. Entre las inversiones anunciadas, destaca una de mil millones de dólares por parte de Netflix, un ejemplo de cómo las políticas del gobierno están atrayendo capitales internacionales. Sheinbaum ha destacado que, a pesar de las posibles incertidumbres externas, las políticas internas están alineadas para garantizar que la economía mexicana no solo se estabilice, sino que también crezca a pesar de los riesgos.
Riesgos y Pronósticos Según Banxico
Aunque Sheinbaum tiene una visión optimista, Banxico es mucho más cauteloso en su pronóstico para 2025. Según la institución, la economía mexicana enfrentará varios riesgos importantes que podrían afectar su crecimiento. Uno de los principales es la incertidumbre generada por las políticas comerciales de Estados Unidos, especialmente en relación con las amenazas arancelarias que podrían ser implementadas por la administración de Donald Trump. Este factor crea un ambiente de volatilidad tanto en los mercados nacionales como internacionales.
Banxico también ha señalado que otro de los riesgos está relacionado con la posibilidad de que la economía de Estados Unidos no crezca tan rápido como se espera. Dado que México depende en gran medida de las exportaciones hacia su vecino del norte, cualquier desaceleración en la economía estadounidense podría afectar negativamente las exportaciones mexicanas y, por ende, el crecimiento del PIB. Además, el Banco de México ha expresado su preocupación por la volatilidad en los mercados financieros, lo que también podría generar incertidumbre en el panorama económico para 2025.

¿Un Buen Año para la Economía Mexicana?
El debate sobre la economía mexicana está lejos de resolverse. Por un lado, la presidencia de Sheinbaum confía en que los nuevos proyectos y las inversiones generarán un fuerte impulso económico. Por otro, Banxico advierte sobre varios riesgos que podrían frenar el crecimiento proyectado. Lo cierto es que, a pesar de las diferencias en las previsiones, los próximos meses serán claves para observar si los planes de infraestructura y las inversiones extranjeras pueden contrarrestar los posibles impactos negativos. La clave estará en cómo se ejecutan estos proyectos y en qué medida se logra atraer más capital extranjero, mientras que se gestionan con eficacia los riesgos que podrían afectar al país.